La Universidad de La Laguna está iniciado los trámites para poner en marcha su Oficina de Mediación, órgano con el que se pretende facilitar la resolución de conflictos entre miembros de la institución académica mediante una vía dialogada. Tras la aprobación de su reglamento el pasado mes de enero, ayer, jueves 3 de marzo, se constituyó uno de sus órganos de gestión, el Consejo de Coordinación.
Este consejo se reunirá al menos tres veces cada curso académico, y tiene como objetivo informar y coordinar las diversas acciones que acometa la oficina. Lo conforman varios componentes de diferentes administraciones de la ULL: el director del órgano mediador; los jefes de los servicios Jurídicos y de Inspección; un representante de cada uno de los órganos de representación de los trabajadores de las Juntas de Personal y Comités de Empresa y el defensor del estudiante.
Durante la reunión, el director de la Oficina de Mediación de la ULL, Manuel Rosales Álamo, presentó al resto de componentes del Consejo de Coordinación la composición del Consejo de Dirección del órgano: María de los Reyes Henríquez Escolar en representación de los docentes de la ULL; José Manuel Arbelo Ramos por parte del personal de administración y servicios; y Verónica Pascual Marichal en nombre del alumnado, además del propio Rosales Álamo.
En la reunión también se propuso el calendario de trabajo de la recién creada oficina hasta mayo de 2011. Como tareas prioritarias se cuentan la constitución de los órganos que lo compones (Consejo de Coordinación, Consejo de Dirección y Consejo Asesor); la realización de un primer plan de dirección; proponer un protocolo de intervención que delimite los modos de actuación durante las labores de mediación; y desarrollar una campaña de difusión y sensibilización en el seno de la ULL para prestar este nuevo servicio e intentar implantar en la institución la cultura de la mediación.
Anuncios

CCOO Y UGT vuelven a someterse: Los convenios colectivos no se podrán prorrogar más de doce meses

Veinte días han sido suficientes para que CCOO y UGT deroguen una de sus principales líneas rojas en la negociación colectiva: la llamada “ultraactividad”…

Y es que el compromiso social que firmaron el pasado 2 de febrero en Moncloa parece que ha impulsado las negociaciones. A dos semanas de alcanzar la fecha tope para tener lista la reforma de los convenios, los “agentes sociales” ya trabajan sobre un primer borrador.
El texto pone cerco a la ultraactividad, es decir, la prórroga indefinida de los convenios que no han podido renegociarse por falta de acuerdo entre las partes. Para evitarlo, los agentes sociales introducen “medidas que eviten los bloqueos” en el diálogo. ¿Cómo?
Por un lado, se incluye “el compromiso” de mantener la negociación abierta por ambas partes, de formular alternativas por escrito o de acudir a Acuerdos de Solución Extrajudicial de Conflictos, que también serán revisados.
Pero, si en un “plazo máximo” -que los empresarios y los sindicatos todavía están debatiendo y que variará entre los nueve y los doce meses- todavía no hay consenso, el borrador indica que se podrá resolver a través de procesos de mediación y arbitraje de obligado cumplimiento.
Este sistema podría evitar que las empresas tengan que cumplir convenios firmados hace años. Según fuentes empresariales, el objetivo de CEOE era establecer que un convenio caducado no pudiera ser efectivo, pero la negativa sindical obligó a los empresarios a aceptar, como plan b, el arbitraje.

Flexibilidad interna

Cabe recordar que en la mayoría de los casos, tan sólo es posible el descuelgue salarial si la empresa demuestra pérdidas económicas durante tres ejercicios consecutivos.
Así las cosas, los agentes sociales tratan de flexibilizar las condiciones laborales para poder adaptarlas a situaciones económicas diferentes que las que había cuando se diseñó el convenio.
De esta manera, se mantendrá “un proceso de negociación abierto durante la vigencia del convenio con la posibilidad de modificarlo”. Un hecho imposible de realizar en la actualidad.
También se fortalecen las comisiones paritarias (grupos de trabajo formados por representantes de la empresa y del sindicato). El texto insta a que se articulen reglas adecuadas sobre su composición, procedimiento y plazos de actuación. La intención de los agentes sociales es “acercar estas comisiones a la realidad de la empresa”, es decir, que a pesar de que la formen miembros del sindicato sectorial o provincial, también lo hagan trabajadores de la propia compañía.

El convenio en la empresa


El texto establece que se potenciará la negociación en el ámbito de la empresa. No obstante,no se elimina ninguno de los estratos existentes: estatal, sectorial y provincial.
Y es que la patronal se ha negado tajantemente a suprimir cualquier nivel de negociación, según enuncia un documento de la CEOE sobre la negociación colectiva, fechado el pasado 23 de febrero.
Aunque, sí que se da más relevancia al sectorial ya sea estatal o autonómico. Según el borrador, que todavía se está negociando, en el ámbito de la empresa deben tratarse las materias que se determinen en el convenio estatal o, si no lo hubiera, en el sectorial de nivel superior, por ejemplo, autonómico.
Se reservará a la empresa la negociación de aquellas materias cuya negociación sea más eficiente en ese nivel. Para que se respete la obligación de formular la estructura de la negociación en cada sector, se establecerá por norma legal.

El sindicato en la pyme

Por supuesto, la presencia sindical en las empresas es necesaria para negociar un convenio propio en cada sociedad. Pero los sindicatos todavía siguen teniendo dificultad para introducirse en las pequeñas y medianas empresas.
Así que el texto contempla que “es preciso el reforzamiento de la interlocución del sindicato en la pyme”. Aunque la patronal todavía tiene que dar el visto bueno a este asunto, el borrador explica que designarán un delegado del sindicato sectorial, mediante la acumulación de horas sindicales de los representantes de dicho ámbito, para representar a los trabajadores de las pymes.

Nuevos ámbitos que negociar

La nueva estructura de la negociación colectiva también recogerá “la modernización que ha sufrido el tejido empresarial en los últimos treinta años”. En estos momentos, existen actividades sin convenio sectorial.
Para cubrir estas actividades se ampliarán ámbitos funcionales, se extenderán otros convenios colectivos o se crearán nuevos ámbitos de negociación.

Fuente: Cuis-CANARIAS

El 28 de febrero se constituyó el nuevo comité de empresa del p.a.s. laboral de la ULL. En la sesión Intersindical Canaria propuso tan sólo la elección de Presidente/a y  Secretario/a del órgano, dejando para la siguiente reunión la elección de Vicepresidente/a y Vicesecretario/a. Esta curiosa modalidad anulaba de principio una propuesta global que presentaba el SEPCA y que proponía un reparto de los cargos entre los sindicatos.
               Intersindical como sindicato más votado propuso como presidente a su tradicional candidato Blas Parrilla,  que resultó elegido con sus propios votos y el de Comisiones Obreras, los votos en contra de la UGT y el FSOC y la abstención del SEPCA.
               Para la elección de secretario/a se presentaron dos candidatas, la actual secretaria del comité Carmen González por parte de Intersindical y Laura Soriano (UGT) a propuesta del SEPCA, resultando elegida la candidata de Intersindical con sus propios votos y el de Comisiones, frente a los 4 votos que de UGT y SEPCA recibió Laura Soriano y la abstención del FSOC.

“Coherencia Sindical”

La imagen que puedes visualizar formó parte de una campaña publicitaria realizada por UGT en 2008 sobre las “bondades” de su estrategia de invertir en Fondos de Pensiones Privadas (actividad especulativa donde las haya) junto con CCOO y el BBVA [http://www.ugt.es/Revista_Union/numero218/p27.pdf
]; estrategia lucrativa que les ha venido reportando pingües beneficios a lo largo de estos últimos años. Claro que para ello se habían distribuido inteligentemente los papeles: dado que UGT y CCOO forman parte de las mesas de negociación de los Convenios de la mayoría de las grandes Empresas (y particularmente de los Convenios y acuerdos relacionados con las Administraciones y Servicios públicos) su papel consiste en introducir en los Acuerdos Colectivos, cláusulas en las que se desvían incrementos salariales pactados hacia la suscripción de los correspondientes “Fondos Privados” en los que son incluidos obligatoriamente los trabajadores (tanto si les gusta como si no). De la tarea de “untar” a los Empresarios, y en su caso a los Políticos para que sean complacientes con este chanchullo se encargan los banqueros (que de eso saben mucho): esto es lo que se llama una “eficaz y eficiente división y racionalización del trabajo”, de esas que tanto le gustan al Consejero del Gobierno autonómico José Miguel Ruano (alias “el Tahur del Barranco Santos”).

Lo más trágico de todo este asunto es que estos individuos de CCOO y UGT, pringados hasta las cejas en el negocio de las Pensiones Privadas, son quienes “representaron” a las clases trabajadoras en las negociaciones mantenidas con el Gobierno sobre el futuro de las Pensiones Públicas (todo el mundo sabe que la fortaleza del sistema de Pensiones Privado pasa por la debilidad o incluso desaparición del sistema Público…).

¡Los lobos al cuidado del rebaño!: así salió lo que salió… ¿Que se podía esperar, si no?

extraído de cuis-canarias.blogspot.com

programa

 Hace cuatro años nos presentamos a las elecciones sindicales como Alternativa Sindical, después de nuestra expulsión de Intersindical Canaria y, nuestra posterior afiliación al FSOC, hoy nos presentamos bajo esas siglas, aunque nuestra intención es mantener Alternativa Sindical como lugar de encuentro de los trabajadores de la ULL que, estando o no afiliados a cualquier organización sindical, tengan
interés en el encuentro de posiciones que, lejos de los intereses personales y partidistas y, sobre todo, lejos de las posturas sectarias y revanchistas, nos permitan avanzar como colectivo hacia las mejoras de nuestras condiciones de trabajo y de los servicios.
A lo largo de estos cuatro años hemos informado a todo el personal, sobre todo aquello, que fuera de interés
para el colectivo, así como informar acerca de nuestras posiciones y las propuestas realizadas en cada momento. Nuestra intención siempre ha sido la de mantener una política de transparencia acerca de quienes somos, de lo que hacemos, de que opinamos y sobre lo que ofrecemos. Pues bien, siendo coherentes con esta idea, seguimos ofreciendo lo mismo, no cambiamos tu apoyo por tarjetas de economatos,
ni por promesas absurdas e irrealizables. A cambio de tu apoyo te ofrecemos trabajo, transparencia, imparcialidad, respeto a tu opinión y por encima de todo defender los intereses colectivos.

Nuestra propuesta en estas elecciones sindicales sigue siendo de manera prioritaria potenciar de manera clara y decidida la importancia de nuestro colectivo en la estructura de servicios de la ULL, acabando con el menosprecio y la desconsideración con la que se nos ha tratado en los últimos años. Esto no es una afirmación gratuita y se puede comprobar claramente comparando las mejoras obtenidas por el sector funcionario del PAS, y especialmente, por el sector funcionario docente, en relación con nuestro colectivo
que solo ha visto mermada su capacidad, sus retribuciones y sus derechos de manera sistemática desde la firma del Convenio, el año 99 del pasado siglo y con la absoluta y descarada despreocupación de los distintos comités de empresa dirigidos por Intersindical Canaria.
Seguiremos exigiendo a los sindicatos firmantes del convenio colectivo, la inmediata paralización del proceso de negociación actual que, además de ser un evidente fracaso en sí misma, no puede conducirnos, en estos momentos de acogotamiento de los derechos laborales, a mejorar en nada nuestras condiciones económicas y sí por el contrario a empeorar nuestras condiciones de trabajo.
Seguiremos exigiendo en todos los órganos donde estemos presentes y en cualquier oportunidad, el cumplimiento estricto del convenio colectivo. Así, lo hemos hecho durante estos cuatro años, tanto en el comité de empresa, como ante la gerencia y el equipo de gobierno y, lo seguiremos haciendo, si obtenemos tu respaldo, ante cualquier equipo de Gobierno que asuma la dirección de la ULL.
Seguiremos exigiendo el cumplimiento en materia de seguridad, así como el cumplimiento de todas las normativas que nos sean de aplicación. Así mismo exigir a la ULL la inversión necesaria para la potenciación de un servicio de prevención adecuado a nuestra realidad y a la complejidad del Servicio Público al que pertenecemos.
Seguiremos exigiendo, como hemos hecho siempre, la creación de una comisión de formación para el personal laboral, que permita elaborar un verdadero plan de formación  adecuado a nuestra realidad y enfocándolo inicialmente a la formación para la promoción interna. Esta idea la hemos defendido en estos años y fue aceptada por la mayoría gobernante de Intersindical y CCOO, en noviembre de 2010.
Seguiremos firmes en nuestra exigencia, tanto en el comité como ante la gerencia, para elaborar el necesario,
pero nunca realizado, catálogo de puestos de trabajo, que defina las especialidades y las funciones de cada puesto de trabajo, desarrollando un catálogo de especialidades que no se convierta en un saco sin fondo donde todo cabe y que termine con las desigualdades existentes en algunos servicios esenciales de la ULL. Defendemos, y así lo hemos manifestado, tanto ante el comité como ante la gerencia, el que se definan las especialidades como lo que son y no como funciones genéricas que es como las defiende el actual Comité
de Empresa y la Comisión Paritaria. Durante los diez meses que tuvimos responsabilidades en el comité, rota con la llegada de CCOO al equipo de gobierno y su alianza con Intersindical, logramos reducir las plazas vacantes de 75 a 55. Así, lo recoge el último informe de la gerencia sobre la situación de las plazas vacantes;
por contra la labor de Intersindical y Comisiones en este tiempo ha sido elevarlas hasta 96, como reconoce el mismo informe. Logramos reducir las vacantes, sin tener que hacer concesiones y manteniendo siempre una postura coherente ante la empresa, negándonos a negociar una modificación de la RPT al gusto de la gerencia que posteriormente firmaría Intersindical y que fue una chapuza, satisfactoria tan solo para las aspiraciones de crecimiento del CCTI.
Hemos denunciado y, seguiremos denunciando, las contrataciones subjetivas que con el argumento de la urgencia se realizan a través del Servicio Canario de Empleo y, que una vez contratadas, se eternizan en su condición de precariedad e inestabilidad lo que propicia y fomenta, el servilismo a través de la amenaza constante. Hemos denunciado y seguiremos denunciando la política de oscurantismo en la contratación que se desarrolla de manera desaforada en la ULL, bien sea a través de becarios o contratos por la vía de la Fundación Empresa y, que ocultan, en condiciones de precariedad absoluta, la necesidad de puestos de trabajo estables en la plantilla del Personal de Administración y Servicios.

Seguiremos firmes en nuestra exigencia, tanto en el comité como ante la gerencia, para la realización de un estudio serio de plantilla y sus consiguientes cargas de trabajo, para el diagnóstico certero y el dimensionamiento real en las necesidades de crecimiento de la misma, negándonos, como ya hemos hecho, a someternos a los caprichos injustificados de la gerencia o de los intereses de algunos sindicatos.
Nos negamos a firmar la circular de vacaciones y tuvimos los mismos derechos que nos otorga el Convenio.
Seguiremos defendiendo, como hemos defendido en estos años, la unificación de una vez por todas de la normativa que afecte al personal laboral en materia de permisos, vacaciones, licencias y que acabe de una vez con la tradicional «negociación» sobre dicha circular, activo recurrente de IC para no hacer nada y que acabe con las «interpretaciones» del servicio de personal.
Por eso, porque tenemos todos de nuevo, con estas elecciones sindicales, la oportunidad de configurar el comité de empresa que necesitamos y, más aún, en estos tiempos de desmantelamiento general de los logros en las condiciones de trabajo y garantías sociales conseguidas por las luchas históricas de los trabajadores, te pedimos tu voto. Necesitamos un nuevo comité de empresa que de verdad represente a todos los trabajadores, armándose de estrategias consensuadas a través del debate abierto y participativo en las asambleas, sin las imposiciones, las manipulaciones y el oscurantismo al que nos tienen habituados. Necesitamos un nuevo comité de empresa que, también de verdad, actúe como un órgano colegiado, con miembros capaces y conscientes de su responsabilidad de representación colectiva, y en el que no
tengan cabida actitudes caudillistas ni negociaciones de pasillo a espaldas del órgano y de los trabajadores.